Caso de estudio
Digitelia
Una escuela de inglés hecha para perderle el miedo a hablar
01 El reto
Digitelia es una nueva escuela de inglés en línea de Cancún, fundada por dos profesoras. Dan clases en vivo en grupos de máximo ocho alumnos, en cuatro niveles del A1 al B2, para hispanohablantes que entienden más inglés del que se atreven a decir. Necesitaban una marca y un sitio web para abrir sus puertas.
02 Lo que hicimos
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Marca y mascota
Un logotipo, un ícono de app y una burbuja de diálogo verde con piernas. La mascota está dibujada y animada con código, y también es un paquete de stickers para WhatsApp.
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Test de nivel
Dieciséis preguntas de la propia escuela sobre un pizarrón. En unos cinco minutos, sin registro, ubica al alumno en A1, A2, B1 o B2.
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Inscripción en una página
Nivel, plan y datos de contacto en tres pasos que se pliegan al terminarlos, con el resumen del precio siempre a la vista.
03 La historia
La mayoría de los adultos que se inscriben a clases de inglés ya saben algo de inglés. Lo que los frena es el miedo a abrir la boca y equivocarse. Las fundadoras de Digitelia construyeron su escuela alrededor de eso: grupos pequeños en vivo, profesoras que contestan por WhatsApp entre clases y la promesa de que hablas desde la primera clase.
Le dimos a la escuela una marca tan cercana como esa promesa. El logotipo es redondo y amable, la paleta combina un verde profundo con un amarillo brillante y el ícono de la app es una D con cara. Esa cara se convirtió en la mascota, una burbuja de diálogo verde con piernas de palito.
La mascota está dibujada y animada completamente con código, con quince expresiones. Celebra cuando el alumno acierta, se encoge cuando falla y camina sobre las reseñas mientras se deslizan. Si arrastras la fila demasiado rápido, se asusta y corre. Con el mismo código exportamos un paquete de stickers para WhatsApp, para que las profesoras se lo manden a sus alumnos.

Para muchos visitantes, el test de nivel es lo primero que prueban. Usa dieciséis preguntas de la propia escuela, sobre un pizarrón, y no pide cuenta. Toma unos cinco minutos, ubica al alumno en uno de cuatro niveles y lo lleva a la página de ese nivel.

La inscripción cabe en una sola página. El alumno elige un nivel, decide si paga cada mes o los cuatro meses completos y deja su nombre, correo y WhatsApp. Cada paso se pliega en un resumen de una línea al terminarlo, y el precio se queda a su lado todo el tiempo. Los enlaces desde un nivel o un plan llenan los dos primeros pasos.

El sitio está en español, con el mismo “tú” cálido que usan las profesoras en clase, y cada página lleva a las mismas dos acciones: inscribirse o hacer el test.